
Correr es VIDA, un regalo que nos podemos dar cada día, no una obligación. Que nos hace sentir vivos, contentos y felices. Importantes y seguros de nosotros mismos, que mejora nuestra relaciones personales y nuestra relación con nosotros mismos…
Cada día que corremos es nuestro cumpleaños.

Así que no te quejes porque llueva, haga frío o no te apetezca; si no te gusta tu regalo no lo cambies ni devuelvas, guárdalo bien, porque no sabes la suerte que tienes.
Y no pierdas el tiempo…»no es cierto que se viva solamente una vez…se muere solamente una vez y hay que vivir cada uno de los días de la mejor manera posible, que lo malo ya viene solo, pero cómo plantarle cara depende de nosotros«
Y puede que un día te encuentres con un cambio, un cambio bestial que te pilla de sorpresa y te deja descolocado; que te saca de la engañosa seguridad de la rutina y te lanza a lo desconocido. Y lo desconocido, sobre todo si viene así, de sopetón, acojona. Acojona un huevo.
Porque la vida no avisa
En ese momento busca una sonrisa que te dé paz.
Y aléjate de la gente negativa, la que empieza el día poniendo pegas a todo, buscando el problema y dramatizando…de esa gente que parece que vive en una continua competición de a ver quién está más jodido, quién tiene el día más complicado y quién provoca más lástima…
«Nunca llegarás a la meta si te paras a increpar a cada perro que te ladra»

Correr me ha dado el gran regalo de conocer gente extraordinaria y de seguir descubriendo el poder transformador del deporte, de cómo mejora las vidas de las personas, de la mía, por supuesto, también.
Así que corre, vive, abraza y comparte…por lo menos otros 50 años más.
#QueTusExcusasNoTeAlcancen…¡¡¡CORRE!!!